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Una Charla Sincera Sobre el Cannabis

Por Jesús Rojas, Periodista Comunitaria Juvenil, y colaboradores

Este artículo fue escrito por estudiantes de nuestro programa de periodismo comunitario juvenil en el Instituto de Periodismo Comunitario Juvenil.

Actualmente vivimos en una época en la que hay opiniones sobre absolutamente todo. Seguro ya escuchaste decir que fumar marihuana es algo normal, todos lo hacen y no va a pasar nada. También es probable que hayas visto a gente que la usa como si fuera lo más común del mundo, o que incluso se rían de eso en redes sociales, canciones o series.

Y sin que sea muy difícil la duda aparece, ¿De verdad será tan inofensivo? ¿Estoy exagerando si me preocupo? ¿Me quedo atrás si no quiero probar?

Primero lo básico: no, claramente no todo el mundo fuma.

Hay una idea muy instalada que dice que todos los jóvenes fuman, que si no fumas eres el raro o el que no sabe nada, que te estás perdiendo algo. Pero la verdad es que la mayoría de los jóvenes no consume cannabis de forma habitual. Puede que lo hayas visto en ciertos entornos, pero eso no significa que sea lo más común ni lo más sano.

Y si no quieres hacerlo, eso está perfecto. No necesitas dar explicaciones ni justificar tu decisión. Cuidarte también es una forma de valorarte.

Tu cerebro todavía está creciendo (y eso importa).

El cerebro humano no termina de madurar hasta los 25 años, más o menos. Y el THC, que es el componente del cannabis que genera el “efecto” o el “viaje”, puede interferir con ese desarrollo. Puede afectar la memoria, la concentración, la forma de resolver problemas y tomar decisiones. No estamos diciendo que a todos les pasa, ni que sea inmediato, pero el riesgo está.

Y lo más importante: cuanto más joven empiezas a consumir, mayor es ese riesgo. Es como frenar el crecimiento de algo que todavía no terminó de formarse.

Lo que se fuma hoy no es lo mismo de antes.

Tal vez hayas escuchado decir que “antes también se fumaba y no pasaba nada”. Pero hay un detalle clave: el cannabis de ahora es mucho más potente que el de hace 20 o 30 años. Hoy existen productos como los vapes, los dabs o los aceites concentrados, que pueden tener niveles de THC muchísimo más altos que los de un porro común.

Y no solo eso: muchos de estos dispositivos no generan “vapor” como tal, sino aerosoles cargados de químicos que pueden afectar tus pulmones, tu garganta y tu sistema respiratorio. Algunos estudios incluso señalan riesgos de irritaciones severas, problemas para respirar e incluso aumento de riesgo de ciertos tipos de cáncer.

Lo “natural” no siempre es seguro.

Algo que siempre se escucha o se dice es que el cannabis viene de una planta, es “natural” y por lo tanto no hace daño, ya que no es artificial. Pero lo natural no siempre es sinónimo de saludable. Existen muchas cantidades y tipos de sustancias naturales que pueden enfermarte o hacerte daño.

Y con el cannabis pasa algo similar. Especialmente en sus formas más fuertes o sintéticas, puede provocar efectos que no siempre son tan agradables como se cree. Muchas personas experimentan ansiedad, paranoia, ataques de pánico o sensación de desconexión de la realidad. Y si tienes antecedentes familiares o personales de problemas de salud mental, ese riesgo se multiplica.

¿Puede generar dependencia? Sí, obviamente sí, aunque muchos digan que no.

Es común escuchar que la marihuana “no es adictiva” como lo puede ser el tabaco o el alcohol. Y aunque técnicamente no genera una adicción física tan evidente como esas otras sustancias, sin duda alguna, sí puede crear una dependencia psicológica o emocional.

¿Qué significa esto? Que, sin darte cuenta, puedes empezar a usarla para relajarte, para escapar del estrés, para dormir, para “desconectar”, hasta que sientes que la necesitas. Y cuando eso pasa, dejar de consumir ya no es tan fácil.

Según estudios actuales, a día de hoy aproximadamente 1 de cada 6 jóvenes que empieza a consumir cannabis desarrolla algún tipo de dependencia. No todos, claro. Pero uno de cada seis no es poco.

¿Y si ya estás consumiendo?

Acá nadie te va a juzgar. Si ya fumas, si estás usando vapes o si alguna vez lo probaste, lo importante es que no te castigues, pero tampoco ignores lo que sientes. Pregúntate: ¿lo hago porque quiero o porque no sé decir que no? ¿Siento que lo necesito? ¿Estoy bien con esto o ya no me gusta tanto?

Si alguna vez te sientes mal después de consumir, si te cuesta dejarlo, o si notas que te está afectando en cosas importantes (como los estudios, tu ánimo, tus vínculos, tu energía), pedir ayuda es una opción totalmente válida. Hablar con alguien de confianza, con un profesional, con alguien que te escuche, puede marcar la diferencia. Y no, no estás solo.

En resumen, decidir con información es cuidarte.

No se trata de decirte qué hacer. Se trata de darte información real, sin adornos, para que puedas decidir por ti mismo, por tu criterio propio, con libertad y sin dejarte llevar por la presión o los mitos. Sea cual sea tu decisión, que sea tuya. Y que esté basada en lo que realmente quieres para ti, no en lo que otros esperan o hacen.

Actualmente y desde hace muchos años se ven diariamente distintos escenarios relacionados con este tema en escuelas, calles, trabajos y parques. Porque cada vez se ha vuelto más común por ejemplo decir “míralo, está loco” cuando vemos a alguien en la calle actuando como si tuviese alucinaciones o peleara contra gente imaginaria, pero nunca hacemos nada por tratar de ayudarlos.

Es por eso que nosotros, como organización, queremos brindar esta información para generar conciencia sobre este tema del cual no se habla lo suficiente, y además de eso, apoyar, ayudar y compartir en todo lo que esté a nuestro alcance, porque nosotros como jóvenes queremos un mundo sano.

A finales de agosto y principios de septiembre, realizamos una encuesta en línea sobre las opiniones de los estudiantes de high school sobre el cannabis.

Los resultados fueron excelentes, más de 200 respuestas que nos dejan claro varias cosas.

Sin duda, muchos estudiantes sienten que los de su edad consumen cannabis.

No quieren problemas con las familias ni la ley, esto hace que se mantengan alejados de todo lo negativo, esto en la gran mayoría de las respuestas.

La gran mayoría se mantiene ocupado con trabajo y deportes. Esto los mantiene enfocados y fuera de distracciones u otras formas de entretenimiento negativas.

Pero para nosotros como organización, la verdadera conclusión es:

Cuidarte no es exagerar. Es quererte.

Para obtener más información, visite becannabisaware.org/es/.

Jesús Rojas tiene 16 años y es estudiante de high school.

Lea el artículo en inglés.

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